martes, 16 de mayo de 2017

El pito... ¿no se toca?. Historia de una BALANITIS (II)



Hace unos meses os contaba aquí cómo un tarde, sin más, nos encontramos con una Balanitis de órdago. Para quien no leyera el post y/o no sepa qué es eso de la BALANITIS os resumo breve y coloquialmente: dícese cuando se da lugar a una inflamación en el pene que viene dada bien por una infección o por uso de jabones inadecuados (irritantes), entre otras causas... ¡¡¡vamos que aquello está cual higo chumbo!!!.

La BALANITIS de Martín fue bastante grande, y sorpresiva, ya que unas horas antes "su colita", aparentemente estaba normal. Como os conté en su momento, con unos lavados y el antibiótico en crema que nos mandaron en pocos días el peque estaba como nuevo. Pese a ser conocedores del tema y haber leído sobre ello antes de que al peque le pasara (y ser conscientes de que es algo muy habitual en niños pequeños que aún tienen fimosis fisiológica) es algo bastante aparatoso y en ese momento ni lecturas previas ni leches solamente ves "aquello" como un pimiento colorado y a tu hijo que chilla como un loco si, incluso, le roza el aire...

Al par de semanas de finalizar el tratamiento que nos indicaron nos fuimos al urólogo con el informe de urgencias que nos dieron y a que revisara que todo estaba en perfecto estado. El doctor, joven y muy amable, fue un gran fiasco para mí... yo (la leida sobre el tema) iba casi convencida a que no le iba a dar mayor importancia y sería un "todo correcto para casa" y, bueno aunque sí fue así no fue del todo como esperaba... le explicamos el motivo de nuestra visita y pasamos a la camilla para que pudiera ver cuánto se retraia el prepucio. ¡Cual fue mi sorpresa cuando el glande se dejo ver hasta casi la mitad!, antes de la balanitis no lográbamos bajar el prepucio casi nada. Aún así, su recomendación fue que furante un mes le aplicáramos una pomada en el prepucio, preferiblemente dos veces al día y una de ellas tras el baño, para que la piel estuviera más blanda y receptiva para su aplicación y fuéramos retrayendo con cada aplicación.

Decidimos posponer la aplicación del tratamiento ya que tras la balanitis y sus curas el prepucio se retraia bastante bien, aunque aún no era total y dado que el prospecto de la pomada en cuestión indicaba que el tratamiento eran corticoides puros y duros... pues decifimos esperar un poco y ver cómo se desarrollaba todo.

"La mayoria de las fimosis fisiológicas remiten antes de los tres años, si no es así, es importante consultar con vuestro pediatra"


Pasaron las semanas, meses... y lejos de abanzar con el tema, nos dimos cuenta de que habíamos dado un paso atrás. No sé si será normal, pero el prepucio volvía a estar como al principio. Y el tema de "sacar el gusanito" como le llamamos en casa, lo lleva-ba un poco mal. Fue entonces cuando seguir las indicaciones del urólogo. Normalmente a los tres años las fimosis fisiológicas han remitido, aunque algunas pueden persistir hasta edades posteriores sin causar mayor problema y resolviéndose cuando el niño empieza a explorar su cuerpo. Pero la verdad es que sopesamos el tema, valoramos diferentes opciones, consensuamos y finalmente ganó el seguir las indicaciones médicas.

Aprovechando el inicio de mes comenzamos el tratamiento. En la visita a la consulta del urólogo, este nos explico el modo de aplicación y su frecuencia, 1-2 veces al día, en caso de aplicar 1 hacerlo tras el baño e ir probando todos los días a retirar un poco más. Y así comenzamos, 1 aplicación tras el baño y bajando el prepucio SIN FORZAR, muy importante el no hacerlo ya que el mítico tirón lejos de ser beneficioso puede producir desgarros que conllevan a empeorar el pronóstico de la fimosis, sin mencionar del daño físico y psíquico ocasionado a los pequeños.

En casa cada vez que hemos tenido que dar un tratamiento a Martín, que por suerte han sido pocas veces, le hemos ido preparando y explicando, en un lenguaje adaptado a su edad por supuesto, qué íbamos a hacer, cómo (contando siempre con su ayuda) y el por qué. Es algo que nos parece super importante ya que, el que ellos sepan qué va a pasar, hace que estén más calmados, participativos y, sobre todo, tengan seguridad.

"El uso de cualquier medicamento debe ser prescrito por un facultativo" 

He de decir que un par de días bastaron para empezar a ver resultados y a día de hoy, 15 de tratamiento, estamos muy satisfechos de los progresos. Estamos justo a mitad de tratamiento y ciertamente el cambio ha sido brutal, si bien es cierto que, una vez terminado, continuaremos con los ejercicios se haya logrado o no el objetivo con la aplicación de los corticoides de uso tópico. Una operación de fimosis no cabe como opción para nosotros de momento, otra cosa bien sería que existieran infecciones de repetición y/u otros problemas, pero si no se consigue, hasta que no sea más mayor nos parece innecesario el meter a un niño tan pequeño en quirofano, con una anestesia general siendo que esta tiene más peligro que la propia operación.

Por último recordar que, los medicamentos tratamientos (sobre todo los que administramos a niños) deben suministrarse bajo supervisión médica, quizá para vosotros que me estáis leyendo sea algo lógico pero no os hacéis una idea de la cantidad de veces que me han " recomendado" la pomada en cuestión... y no, el jugar a médicos lo dejamos para los pequeños que nosotros ya tenemos una edad, ¿verdad?.

En unos 15 días visitaremos al urólogo y veremos resultados... aunque lo que ya sé es la respuesta a mi pregunta: "el pito...¿no se toca?" Yo digo SI pero ¡con cuidado!.


miércoles, 26 de abril de 2017

Por siempre en nuestro corazón - 26 de abril

26 de abril... una fecha que siempre estará grabada a fuego en mi corazón... 26 de abril... como cada año, y ya van 4, mi corazón se vuelve a romper, se desgarra lentamente según se acerca la fecha... 26 de abril... el día que perdí mi alma... 26 de abril... el día que os fuisteis...

"Pasará"... "tendrás más hijos"... "eres joven"... "ha sido lo mejor"... "la naturaleza es sabia"... ¡NO!, ¡NO!, ¡NO! y ¡NO!. No pasa... aprendes a vivir con tu pena... tienes mas hijos pero no los que se fueron... los años pasan... no es lo mejor perder un hijo (ni dos)... la naturaleza no es sabia si no cruel.

Nadie nunca jamás puede medir el dolor de un semejante, ni un familiar, ni un amigo, ni tu mismo puedes saber lo que duele hasta que no pasas por ello... estoy cansada de oír "palabras de aliento" que no hacen más que ridiculizar la pena ajena... lo hacen por bien, me consta, lo sé... pero por propia experiencia sé que lejos de consolar hieren.

Hace cuatro años que mi marido y yo perdimos a nuestros hijos y, a día de hoy, os aseguro que aún duele. 20 semanas de embarazo, el 5º mes... mientras para algunas mamás es cuando empieza a ser notorio su estado gestante, cuando estás albergando la vida de dos minipersonitas la cosa es más que evidente...  ¿Creéis que si hubiera pasado una semana antes, o 4 después hubiese sido menos o más traumático? quizá sí, quizá no... lo único que cambia que estés en una etapa u otra del embarazo es lo "visible para el mundo" que este sea y la cantidad de recuerdos e ilusiones que te haya dado tiempo a compartir. Desde el día que me enteré del positivo sentí tanto amor, tanta alegría... cuando supimos que eran dos (y una vez superado el "susto" inicial) ¡mi corazón y mi amor se multiplicó!.

Mario y Joel 22 días antes de marcharse


Desde un principio fueron grandes luchadores... de poco más de 7 semanas un gran hematoma casi los arranca de mi vientre, pero mis pequeños lucharon por quedarse... hasta que el destino dijo "Hasta aquí", fue en la semana 20... la mitad del embarazo... no me dolió más que a ti, ni menos que a ti... es mi pena... mi pena es mía... no quiero que la magnifiques ni que la menosprecies. Si no sabes qué decir, no hables, no digas nada, pues seguramente tus palabras hieran.

Al compartir mi dolor he conocido más historias de muerte perinatal silenciadas... unas con un embarazo a término (muerte perinatal), otras con pocas semanas, alguna de pérdida de uno de los bebés mientras que el otro llegó (gracias a la vida) a nacer perfectamente... pero TODAS coincidimos en lo mismo... no hay un sólo día en que esos bebés no sean recordados y por SIEMPRE amados.

De ese día lo recuerdo todo... Recuerdo el momento en que supimos qué estaba pasando realmente... recuerdo cómo me dieron la noticia de que estaba en trabajo de parto y que no había vuelta atrás... "Son muy pequeños, no hay opción" me dijeron... allí, sola, mientras mi marido estaba en el pasillo sin saber qué pasaba, allí, en ese mismo instante dejé de sentir... lo que vino después quedará para nosotros, demasiado amor, dolor y lágrimas se derramaron... estando ya en planta, en el silencio de un pasillo largo de la planta de maternidad, apartada de todas esas habitaciones que gritaban vida, los pasos acelerados de alguien por el pasillo, se pararon en seco al llegar a la puerta de mi habitación, una GRAN AMIGA y su marido (otro GRAN AMIGO) corrieron a nuestro lado para estar junto a nosotros en esos horribles momentos... Ella hacía unos meses había perdido también a su bebé... pocas semanas de embarazo, pero mucho dolor en el corazón... la delicadeza de sus abrazos, su apoyo, sus silencios... Ella fue mi primera muleta, la siguiente fue un ángel, un ángel de los de carne y hueso y con el que, para mi orgullo, comparto sangre (aunque he de decir que esto es lo de menos porque sé que se entrega en cuerpo y alma por quien quiere, ella es así). También pasó por este trago amargo de perder a un hijo... nuestras horas al teléfono, nuestras conversaciones, nuestras lágrimas derramadas juntas... me prometiste que volvería a respirar, aunque no lo creyera posible... aunque en esos momentos todo fuera oscuro, triste y feo... y así fue.

Hace muy poco, se puso en contacto conmigo otra mamá que ha perdido a su bebé hace bien poquito, me decía que nuestra vivencia le estaba ayudando... con eso me quedo, así ya todo cobra sentido. Mis niños pasaron por nuestras vidas para enseñarnos que el amor es infinito, en cantidad, intensidad y tiempo... y que si bien "la naturaleza, en ocasiones, NO es sabia" todo hecho bueno o malo nos reporta una enseñanza, todo pasa por algo, tiene un fin, eso al menos es lo que quiero creer yo.

Este año mi homenaje a mis pequeñas estrellas debía de ser de esta forma, reivindicando su presencia, y la de todos los bebés que se fueron antes de llegar, en nuestras vidas... por ti Miriam, por tu bebé eterno que SIEMPRE brillará en el cielo y en tu corazón y por ese bebe arcoíris que llegará para devolverte la alegría, la ilusión y la esperanza.

Por Mario y Joel, que nos dieron la lección de vida más grande y nos regalaron a Martín, mi bebé arcoíris... mi niño de luz.

En nuestro corazón, en nuestra vida, para siempre.


viernes, 17 de febrero de 2017

39 HORAS SIN TI

Aquí estoy, de madrugada, sin poder conciliar el sueño y todo por el "gran mal" de la p/maternidad... el remordimiento y la culpa... y es que, mañana por primera vez pasaré una noche sin Martín, me despertaré por la mañana y no estaré junto a él ni él junto a mí.

En dos meses cumplirá los tres años pero hasta ahora nunca he tenido la necesidad de pasar una noche lejos de mi pequeño. Cierto es que la ocasión lo merece, el Madresfera Blogger's Day 2017 me espera y con él un montón de caras amigas y de conversaciones interminables.

Pero no puedo dejar de pensar que pasaré 39 horas sin ti, sin tus sonrisas, sin tus besos, sin tus abrazos, sin tus rabietas, sin ti...

Sé que yo lo voy a pasar peor que él, se queda con su papi y ¡con él todo es divertido! pero ese reloj no para de sonar en mi cabeza... tic tac, tic tac, tic tac... 39 horas sin ti, 39 horas para volver a verte, 39 horas que se pasarán como un suspiro y a la vez se me harán eternas.

Aún no nos hemos despedidos y ya tengo el corazón encogido... Muchos dirán que soy una exagerada, no digo que no, otros en mi misma situación me comprenderán y yo no dejo de pensar en esas 39 horas...

¿Cuándo fue la primera vez que pasaste más de un día sin tu hijo?,¿fue duro o por el contrario te resultó necesario?.

P.D.: Familiares y amigos que podáis leer esta entrada, por favor, vigilad que el niño vaya abrigado y bien peinado (Cari, si estás leyendo esto, disculpa, pero no confío en que leas las mil notas con instrucciones que te he ido dejando por la casa😝😝😝😝)










sábado, 11 de febrero de 2017

El conejito que quiere dormirse

Comenzaré diciendo que una de las peores cosas que llevo en esto de ser madre es el no dormir, y es que no fui agraciada con uno de esos bebé reborn a los que tienes que despertar para las tomas y que, a las pocas semanas de vida, duermen la noche del tirón...

Pues no señores... para mi "desgracia" mi hijo fue un recién nacido "normal". Un bebé al que tenía encima mía 23h y 55min al día. Cuando no era en las, interminables y cíclicas, tomas de pecho, era porque lloraba, cuando no porque dormía y claro, yo no sé vosotros pero en esta Santa casa pudimos comprobar que tanto la cuna como la minicuna las compramos modelo faquir, es decir, de las que tienen pinchos.

Pronto, no nos quedó más remedio, aceptamos que un recién nacido era así DEMANDANTE y que esto era la realidad de ser padres. ¡Que oye!, como se suele decir, "sarna a gusto no pica..."pero mortifica.

Pasaron los años... casi tres y la cosa medio mejoró pero aún no dormimos todo lo que nosotros y nuestro cuerpo querríamos, y tampoco creo que lo volvamos a hacer nunca más .Martín tiene "microdespertares" de los cuales él no se entera pero que a nosotros en ocasiones nos dejan en vela a las 4-5 de la mañana (como es el caso en estos momentos). Mi cara de zombie por las mañanas y mi sueño perpétuo dan fe de ello. Algo teníamos que hacer al respecto, aún no sabía qué pero algún remedio tenía que encontrar.

Poco antes de Navidad, buscando nuevos libros infantiles que pedir al Sr.Noel y a SSMM los RRMM de Oriente, me topé con un título, cuanto menos, curioso: "El conejito que quiere dormirse". Ni que decir tiene que atrajo toda mi atención y, de inmediato, Me dispuse a leer la sinapsis:

Portada del libro de Carl-Johan Forssén Ehrlin
 "El cuento de El conejito que quiere dormirse es un nuevo método para que los niños se duerman. Traducido a varias lenguas,  este libro revolucionario ha ayudado a miles de padres en todo el mundo a conseguir que sus hijos concilien el suelo gracias a las innovadoras técnicas psicológicas que aparecen a lo largo de la historia. 
Escrito en un lenguaje sencillo,  este libro logra que los niños se relajen y se queden dormidos antes incluso de que acabe el cuento."

Leí todas y cada una de las opiniones del libro... unos lo alababan, otros lo tachaban de inútil, de usar técnicas hipnóticas... bueno eran tan dispares las opiniones que decidí hacer lo que siempre que hago en estos casos... NO HACER NI CASO. Total en el caso de que no nos funcionará la pérdida no iba a ser muy grande y tenía ganas de probarlo.

Nos llegó la tarde de Nochebuena, y aunque tenía previsto probar a leérselo al peque al día siguiente (Nochebuena este año la pasábamos con mi família política y sabía que el peque llegaría a casa trasnochado y alterado, no era la situación ideal) cuando llegamos a casa Martín vio el libro en la cómoda de la habitación  (desde entonces es su sitio, a mano a la hora de dormir) y él mismo me pidió ir se lo leyera.

He de decir que antes, por la tarde tras recogerlo, me leí el prólogo y las "instrucciones de uso". Me hizo muchísima gracias que recaídas en que no se leyera en voz alta junto a una persona que estuviera conduciendo... ¿tal "poder" tenía el dichoso libro?, pronto lo descubriríamos. También indicaban que debíamos procurar que el niño estuviese cansado y tranquilo... "¡obvio!, ahora vienen estos descubriendo América", pensé. Continué leyendo las "instrucciones" y también señalaban que encontraría frases y palabras subrayados en negrita, estas había que enfatizarlas, otras en cursiva, las que había que leer despacio y susurrando y entre corchetes indicaciones como "bostezo","Nombre del niño", "realiza esta acción"... ¡me resultó muy gracioso!.

Intrucciones para el lector
Con todas la instrucciones claras y sin muchas expectativas, ¡nos dispusimos a leer el cuento!. La primera página quería ver, tocar, enredar... pero yo seguí leyendo como si nada... la segunda se "resistía" a prestar atención pero ya estaba algo más calmado. Yo seguía leyendo. Llegamos a la tercera página y empezó a tomar posición, la historia le estaba "atrapando" (deciros que desde la primera frase el libro introduce al niño como coprotagonista junto a Carlitos, el conejito, y lo va reforzando según avanza esta), a la cuarta creo que ya no llegó despierto! Pero aún así yo seguí leyendo, quería conocer la historia de principio a fin. Martín estaba profundamente dormido y esa primera vez con y gracias a Carlitos, se durmió sin su tetita. Lo reconozco, ¡casi lloro de emoción!.

Al día siguiente repetimos y obtuvimos el mismo resultado. BIEN. Tercer día, dormido cual liron. Peeeeero, llegó el cuarto día y "pinchamos". ¿qué había pasado?, yo había leído exactamente igual que los tres días anteriores... ¿o No?. La verdad, es que deberían poner en las instrucciones: "procure que el niño esté cansado y relajado y el lector también", al menos relajado... tres días de fiestas y comilonas familiares habían hecho mella en mis energías y paciencia... no "fallaba" el método ni Martín, ¡la que fallaba era Yo!.

Entendí, al menos creí hacerlo, el por qué fallaba el método en ocasiones... dejé pasar unos días para "recuperarme" y tratar de retomar a Carlitos.

Pasó una semana y le pregunté a Martín después de cenar si quería que fuésemos a la cama a leer el cuento de Carlitos, emocionado me dijo que sí. Leímos tooodo el cuento, con muuuucha paciencia y recordando que había que estar tranquilo para seguir leyendo. Terminamos el cuento y... media vuelta y a dormir. Así, tal cual. Nunca más hemos vuelto a terminarlo, creo que necesitaba conocer la historia hasta el final.

Ahora lo que hacemos es que el día que está más alterado de lo normal abandonamos. Martín ya sabe que para poder leer "su cuento con Carlitos", tenemos que estar atentos y tranquilos, lo que no quita algún "¿a ver?", "¿dónde estoy Yo?", querer tocar, interpretar con movimientos... pero si está, más o menos quieto, relajado y concentrado en el cuento proseguimos con él. ¡Y la verdad que a nosotros nos funciona!.

Si me preguntáis a partir de qué edad se recomienda... pues no sabría deciros exactamente pero yo creo que no menores de dos años. El lenguaje es sencillo pero no sé si del todo comprensible para niños más pequeños, ciertamente en el libro no indican edad mínima recomendada.

Sobre quien lo tacha de técnicas de hipnosis... bueno, yo no diría tanto la verdad. Bien es cierto que hay una parte de relajación dónde se le guía al niño relajando las distintas partes del cuerpo de los pies a la cabeza.

La repetición de palabras como "sueño", "dormir ahora", bostezos repetitivos, un entorno de luz cálida y tono suave y relajado en la lectura... pues invita a dormir!.

Relajamos todo el cuerpo de pies a cabeza 
El ejemplar que nosotros adquirimos viene acompañado de un cd que contiene el "audiolibro", el cual quiero escuchar yo sola antes de probar a ponérselo a Martín.  También os digo que prefiero tener ese momento nuestro antes de dormir, pero que sepáis que está y es una opción.

Relatada nuestra experiencia más que positiva, (anoche de hecho se durmió en la segunda página!!) os animo a que lo probéis si, como a nosotros, os cuesta lloros y disgustos la hora de ir a dormir.

Podéis adquirir el libro en cualquier librería, en Amazon (os dejo el Link del libro pinchando aquí) o, si queréis hacer "la prueba del algodón", consultar en la biblioteca de vuestro municipio si lo tienen y probar con el préstamo.

¿Conocíais a Carlitos el conejito?, ¿vuestros peques duermen bien?, ¿qué rutinas seguís a la hora de iros a la cama?.

Espero vuestros comentarios que SIEMPRE me encanta recibir y de los cuales aprendo un montón.

Un besazo! Hemos vuelto!.

sábado, 24 de diciembre de 2016

¡FELIZ NAVIDAD!

Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad... no, no os voy a cantar el famoso villancico, no queremos que vuelvan las lluvias torrenciales!!, sólo queríamos pasarnos por aquí para desearos una muy Feliz Nochebuena y mejor Navidad. Que en esta noche tan especial todos vuestros sueños se hagan realidad.




Pronto recuperaremos cositas en el blog... muchas gracias por no olvidarnos!!!

martes, 27 de septiembre de 2016

El pito...¿no se toca?. Historia de una BALANITIS.

Este es un post desde la mala experiencia... y es que ayer tarde-noche nos tuvimos que llevar al peque de urgencias, diagnóstico: BALANITIS.

Muchos no sabréis qué es, a otros quizá os suene el palabro y unos pocos habréis sido sufridores (física o emocionalmente). Para los primeros y segundos... ahí va la explicación:
La balanitis (del griego βάλανος, «bellota», en relación a la forma del glande; e -itis, inflamación) es la inflamación del glande del pene. Cuando también se afecta el prepucio, se denomina balanopostitis.

Etiopatogenia[editar]

La inflamación se puede deber a una infección (de tipo bacterianomicótico o viral), pero también podría deberse al uso de jabones inadecuados (irritantes). Por otra parte, la balanitis puede ser un síntoma de otras enfermedades inflamatorias o dermatológicas, como el artritis reactiva y el liquen escleroatrófico. La falta de aireación e higiene pueden hacer que el esmegma produzca inflamación y edema. La multitud de causas hace que se requiera un tratamiento específico para cada una.
De cómo nos dimos cuenta y/o por qué no lo nos alarmó antes... pues sencillo, la cosa fue tal que así:
Lunes, 20h "bathtime", Martín como cada día (bueno vale alguno se nos pasa pero habitualmente el baño es diario y la higiene NUNCA falta), se dispone a darse su baño mientras mami prepara la cena... mientras llenábamos la bañera hizo un pipí y se fue desnudando, el peque es bastante autónomo y, salvando algunos botones, sabe desvertirse solito. Listo para meterse en la bañera cuando... ALARMA! el pene de mi pequeño parecía un higo!, tal cual, estaba tan inflamado y rojito que solo me salió gritar y llamar a su padre que estaba preparando la toalla, pijama del peque para pasar un rato divertido en la bañera como cada día, cuando entró y le enseñé el pito (o chufera como le decimos nosotros) le cambió la cara... imagino que aunque yo estaba asustada el además estaba hipersensibilizado con el tema en cuestión... 
Obviando los pinchos, que el pobre parecía tener por dentro, así estaba el pito de mi hijo (mejor una imagen poética que lo que era)
Hasta ahora Martín no se había quejado y al vestirlo por la mañana "todo estaba normal", como os digo el peque es muy independiente y para hacer pipí va solito al baño (lo tenemos adaptado para que lo pueda hacer) y cuando necesita ayuda o ha hecho caca nos avisa para limpiar el culete... vamos que hasta ese momento todo había sido normal como cada día. Le toqué un poquito y empezó a quejarse, lógico y normal a vista de cómo estaba de inflamado. 
Rápidamente lo sacamos de la bañera e intentamos vestir pero ya no quería que le tocase nada la zona con lo cual lo envolvimos en la toalla, cogimos ropa por si después aceptaba vestirse y nos fuimos al Hospital. Allí el diagnóstico fue rápido y claro: BALANITIS. Le hicieron unos lavados con suero fisiológico y, tras tres jeringas de suero... ¡lo que salió de ahí!, empezó a supurar y entre los gritos del peque,tres personas sujetándolo más su padre y lo mal que me sentía viendo a mi peque así...(Doña Culpa Absurda, que siempre sepresenta donde no la llaman) tuve que salir de la consulta.
Con los ánimos más calmados, y el pene menos inflamado el pediatra nos explicó que al tener el prepucio tan cerradito y no retraerse bien, muchas veces se queda orina y suciedad dentro y eso provoca la infección. 
Tratamiento: durante una semana antibiótico oral y en crema (para introducir en el pene), y dos lavados de suero diarios, tras esto visitar a su pedriatra y valorar por el urólogo.
Y ahora viene la reflexión... yo soy de las que ha defendido a capa y espada aquello de "EL PITO NO SE TOCA", hasta ahora... no voy a desdecirme totalmente ahora y a opinar todo lo contrario, no, no es eso si no que creo que tal vez llevé demasiado al extremo mi convicción, y es que, como en casi todo... la vida no es blanco o negro, hay una amplia gama de colores de uno a otro.
Lo hecho, hecho está, no le voy a dar más vueltas pero quizá debería haber intentado mas a menudo comprobar o limpiar el pito del peque, alguna vez, muy pocas la verdad, he hecho la prueba de ver cuánto bajaba pero Martín no es muy colaborador y yo desisto pronto si no se deja.
Por esto, ahora, yo me pregunto... ¿he hecho bien?, ¿debería haber estado más atenta?, ¿si hubiera retraído el prepucio más a menudo le hubiera evitado la BALANITIS?, pues lamentablemente ya no lo podré saber, lo que sí sé ahora es que en esta laaaaaarga semana de curas y lavados que nos queda por delante, vamos a enseñar (intentarlo al menos) al peque a retraer el prepucio y que se seque la puntita después de hacer pipi para evitar una "recaída".
¿Conocíais la BALANITIS?, ¿Sabíais de su existencia? y... ¿qué opináis sobre retraer el prepucio de los peques?. Me interesa mucho vuestra opinión y experiencia!. GRACIAS. Yo por mi parte os mantendré informados de la visita al urólogo y de lo que nos cuente.

P.D.: Agradecer especialmente a mis chicas que siempre, siempre, siempre, están ahí preocupándose por nosotros. ¡¡AppStore vendiga el WhatsApp!!


viernes, 23 de septiembre de 2016

La vuelta al cole y 3 formas de ahorrar

Pues sí, ya es oficial, se ha ido el verano y no volverá hasta el año que viene... el curso escolar ya ha empezado para todos y como cada año nos ha tocado "rascarnos" el bolsillo... uniformes, libros, material escolar... ¡UN DINERAL!.

Este año es el último de Escoleta (guardería) para Martín y, aunque estoy intentando concienciarme desde hace un tiempo, me da una pena tremenda... en la guarde de Martín no llevan uniforme, solo un babero que como "da talla" vamos a poder aprovechar este año también. Por contra, al no llevar uniforme nos toca llenar el armario para el invierno, chándal, camisetas, zapatillas... ¡¡poca cosa hemos podido salvar del año pasado!!, por eso tenemos que buscar la forma para tener todo lo necesario sin desembolsar demasiado. Aunque nosotros, de momento, solo necesitamos vestuario, ¡aquí os dejamos alguna que otra idea para ahorrar en la vuelta al cole!.



Vestuario:
Si vais uniformados preguntad en el cole si se hace "rastrillo", mamis y papis de alumnos llevan los uniformes que ya no les van a sus hijos y se venden a otros alumnos por precios de risa (en el cole de mis sobrinos además es un rastrillo benéfico y todo lo recaudado se dona a alguna Asociación sin ánimo de lucro, o sea que además de ahorraros un buen dinero estaréis colaborando en una acción solidaria.
¿Que no necesitas uniforme?, pues probablemente, y al ritmo que crecen los niños, tengas que renovar gran parte (si no todo) del vestuario... NO PROBLEMO! Hoy en día existen multitud de tiendas, tanto físicas como on-line, con grandes descuentos durante todo el año. Debo confesar que gran parte del armario de Martín es de "saldo". Tenemos muy cerca de casa un Centro de Oportunidades de El Corte Inglés (podéis encontrar el más cercano pinchando aquí), el cual visitamos frecuentemente, si preferís hacerlo desde vuestra casa El Corte Inglés también creó una web: Primeriti con grandes descuentos, ¡os animo a visitarlas seguro que encontraréis grandes ofertas!

Material:
Como dice Rocky de la Patrulla Canina... "antes de tirarlo... ¡reciclarlo!" pues tan sencillo como eso.
Seguro que en el estuche de colores de vuestros hijos hay un montón de ceras de colores hechas añicos y que son prácticamente inservibles... NO LAS TIRÉIS, podemos crear junto a los peques nuevas ceras y además pasaremos un rato divertido sólo necesitaremos moldes de formas divertidas para el horno y ganas de pasarlo súper bien. Troceamos lo más que podamos las ceras o plastidecor, que habremos agrupado previamente por colores, rellenamos cada molde para el horno con los trozos y horneamos a 200ºC unos 30-40 min o hasta que veamos que están deshechas, luego solamente es esperar a que enfríen y... ¡a pintar sin parar!.

Extraescolares:
Y sí... es que es otra de las cosas en las que se nos va gran parte del presupuesto... clases de inglés, música, baile, deportes... antes de dirigirte a prestigiosas (y carísimas) academias y centros, pregunta en tu Ayuntamiento o Asociación de Vecinos pues muchas veces tenemos acceso a todas esas actividades por muy poco (incluso muchas veces de forma gratuita) y con grandes profesionales.

Seguro que muchos ya os valéis de estos y muchos más "trucos" para hacer que la vuelta al cole sea más llevadera. Si os apetece podéis compartirlos conmigo!

Feliz fin de semana a todos!