@YmiMundoCambio

sábado, 16 de enero de 2016

EL LIBRO VIAJERO DE RUFO

El jueves pasado publicaba una foto en mi IG donde indicaba que devolvíamos al "Cole" el Libro Viajero de Rufo con las fotos donde se ilustraba el "maravilloso" fin de semana que había pasado Martín con la mascota de la clase, Rufo.

Pues señoras, señores... he de confesar una cosa... fue un auténtico COÑAZO!!.

Nos entregaron a Rufo (un perro de peluche mas bien feo y con menos gracia que ná) el viernes a la salida de l'Escoleta (la Guarde), un pequeño inciso para apuntar que los viernes la menda hace jornada intensiva, para no currar la tarde y entramos a las 8.00h (Martín&I) y salgo a las 15.00h para recoger a Martín a las 15.30h, justo ese viernes nos dormimos y Papi (el Amantísimo) tuvo a bien llevarnos en coche, y yo (genialosa a más no poder) le dije que no cogiéramos la silla "ligera" para ir más rápidos... "total por la tarde no trabajo y podemos ir dando un paseo tranquilamente" ilusa le dijo yo.

La realidad fue que ese día salí del trabajo cargada como una mula. Abrigo colgando de la calor que hacía, maleta de mano bolso, traje chaqueta con dos camisas y accesorios -nos han puesto uniforme en el despacho en el que trabajo yuhuuuuuu!- y... ¡SORPRESA! Mochilón del niño con el libro, el perro y la madre que parió al cordero... vamos que el hombre orquesta a mi lado iba "ligerito".

Súmesele churumbel de 20 meses suelto y descontrolado
 Vamos un show... menos mal que siempre podemos contar con "Super-iaio", ese hombre que pierde los vientos por Martín y que se persona en menos de nada para sacarte de la locura, encima luego pude comer tranquilamente en su casa, juro que coros de ángeles cantando el "Aleluya" se escucharon en aquel momento.

Dicho esto y volviendo al tema Rufo... no le hizo caso al puñetero-perro-feo-las-narices en todo el fin de semana!.

Se supone que a través de la mascota se pretende:
  • Desarrollar en los niños hábitos de responsabilidad (si no es por mí D.Rufo se queda allí mismo en la escuela o en mitad de la carretera pisoteado por un coche).
  • Desarrollar la imaginación, creatividad, expresión oral, tacatá tacatá tacatá... si si... menudas conversaciones que se llevaba con el perrete... (ironía modo on)
  • Aumentar una autoestima positiva del niño/a. (¿¡MANDE!?)
  • Crear y desarrollar vínculos fluidos entre la casa y la escuela. (en esto me voy a morder la lengua porque da para otro post...)
Lo que en realidad se consigue (información contrastada con otras madres):
  • Desarrollar un nivel máx. de ansiedad en los p/madres al comprobar las curradas que han hecho los otros p/madres con el puñetero libro, poniendo fotos del perrito y niñ@ en cuestión hasta en la cima del Everest con la leyenda "que guay nos lo pasamos de excursión con Rufo". Peeeeeeeerdona!?
  • Ir tooooooodo el fin de semana en modo paparazzi, cámara colgando, por si el niño tiene a bien hacerle putocaso al puñetero-perro-feo-las-narices. Esto es literal... nunca me imaginé poniendo una lavadora con una réflex al cuello. Escenas surrealistas de la maternidad.
  • Quebrar la economía familiar gastándote medio jornal en el bazar de la esquina comprando todo tipo de artículos craft  para la decoración de "El Libro Viajero de Rufo".
  • Crear y desarrollar un plan de venganza contra l'Escoleta para hacérselas pagar por el súper fin de semana tanto más estresado que me hicieron pasar (se van a cagar! para el cumple de Martín Confetti va a ser THE WORD juas juas juas juas....)
Vamos, que yo lo siento y a mí me perdonen pero creo que los niños de 1-2 años aún son demasiado peques para este "proyecto"... que sí, que no digo que dentro del aula el tener una "mascota" sea una actividad más y ellas refuercen día a día el tema pero... vamos que el fin de semana lo quiero y lo necesito para estar disfrutando de mi familia, no pendiente de un trabajo escolar.

Y dicho esto... aquí les muestro EN PRIMICIA el fin de semana de Martín con Rufo!



Y vosotros. También... habéis sido "sufridores" del Libro Viajero? ?, ¿lo conocíais?