@YmiMundoCambio

viernes, 26 de febrero de 2016

IMPLOSIÓN - CUANDO TE ROMPES HACIA DENTRO

No puedo encontrar mejor forma de comenzar este post, que con esta definición de la R.A.E.
implosión
De explosión, con cambio de prefijo.
1. f. Acción de romperse hacia dentro con estruendo las paredes de una cavidad cuya presión es inferior a la externa.
2. f. Astron. Disminución brusca del tamaño de un astro.
3. f. Fon. Modo de articulación propio de las consonantes implosivas.

4. f. Fon. Parte de las articulaciones oclusivas correspondiente al momento en que se forma la oclusión.

Esto es lo que me ha pasado esta mañana... he "implosionado". Me he roto hacia dentro, he disminuido bruscamente de tamaño: HE TENIDO UN ATAQUE DE ANSIEDAD, sí lo he tenido, y no es broma ni exageración.

Mi cuerpo, mi mente sobretodo, ha dicho que no podía más que era hora de decir BASTA o romperse... y me he roto.

El hecho de esta implosión... una situación banal del trabajo, un "rifi-rafe" tonto que en cualquier otra ocasión hubiera pasado sin mayor alboroto, pero hoy no, hoy llevaba demasiado peso en la mochila y he caído al suelo.

La casa, el niño, la pareja, el trabajo, "atender" a los amigos, las prisas, el no llegar, tener mil ideas para escribir y no tener ese momento para hacerlo... y es que uno de mis problemas es ese, el querer llegar a todo, a contentar a todos (hablo tanto en mi vida laboral como en la personal) y no, no se puede. 

Mi agotamiento físico viene siendo notable de un tiempo a esta parte, raro es el día que alguien no me dice que tengo cara de cansada o si no me encuentro bien. Justo el miércoles decidí pedir cita en el centro de salud para el próximo martes y pedirle a mi Médico de Familia que me solicitara una analítica completa para valorar mi estado... aunque ya, lo que refleje esa futura analítica nada nuevo me va a contar.

El motivo de este post, y eso que hoy tenía pensado publicar otro sobre la vacuna VARIVAX tras ayer administrársela a Martín, es puro desahogo, hace tiempo tengo en borrador una idea de post que titulé "MATERNIDAD SUPERADA", y en el que tenía pensado contar lo que me pasó un domingo por la tarde, de hace un par de meses, mientras me encontraba en el parque con Martín. Así que, y aprovechando esta situación, os lo voy a relatar brevemente para darle más razón al por qué de este post.

La situación es la siguiente: Domingo tarde de invierno, un domingo de los "buenos", un parque de tierra de una zona arbolada del pueblo donde vivimos, un parque grande y donde no hay temor a que los niños corran. Martín juega y corre de una zona a otra del parque feliz y yo, agotada, voy detrás de él de un lado a otro viendo como se divierte y vigilando su juego... de pronto, va a subir las escaleras de una de las áreas de juego y llega otro niño, poco mayor que él (1-2meses creo recordar) y le da un tortazo, pero un señor tortazo!, microsegundos más tarde llega la madre con cara, literalmente, descompuesta y pidiendo mil disculpas. Yo hablaba a la vez que ella diciéndole que no importaba, son niños, otras veces pega el mío... y de repente lo vi, vi su cara, sus ojos derramando lágrimas y diciéndome que no sabía ya que hacer, me gritaba AYUDA. Martín seguía su juego, estaba disfrutando tanto que el tortazo no lo distrajo y lamentando enormemente dejarla ahí tuve que salir corriendo tras mi hijo que se dirigía sin freno a chocarse contra una niña que se estaba columpiando.

La imagen de esa madre, esa mirada, sus lágrimas derramadas por su rostro me han vuelto de forma recurrente a mi memoria una y otra vez. Y es que, ¿quién no ha sentido que la maternidad, el trabajo, LA VIDA, le desbordaba alguna vez?. Yo lo sentí hoy. 

Tengo la suerte de que puedo contar con mi "familia laboral", como yo los llamo y en especial con mi "jefamiga", que aunque con sus peros (de una parte y de otra está claro) y conflictos laborales que a todos creo que nos surgen, no es nada nuevo esto que digo, es/son un gran apoyo para mí.

Una vez "calmada" (alboroto y tila de por medio), hemos estado hablando largo y tendido sobre qué me había pasado, he de decir que he hecho lo propio en casa pues, como he dicho un poco más arriba, es un problema MIO, exclusivamente, no es culpa de nadie pero es culpa de todo. Es no saber decir NO, es querer controlarlo todo, estar para todos y seguir siendo perfecta.

¡LO SIENTO PERO NO!. Esto no es así, habrá (y conozco a alguna...) quien llegue a todo, quien sepa organizar su tiempo y/o su horario se lo permita o tenga ayuda o "vayaustedasaberqué", pero YO (y la mayoría de los mortales) no llegamos... algo o todo se nos queda por el camino cuando ostentamos tener el don de la omnipresencia.

Si me estás leyendo y te ves, mínimamente aunque sea, reflejado/a en mis palabras... quiero que sepas que ESTÁ BIEN, no te fustigues, no te sientas mal, no te culpabilices, no es malo estallar... yo creo que lo necesitaba.

Sé que no voy a cambiar de la noche a la mañana, y que volveré a agobiarme por mil y una cosas pero, ¿sabéis qué?, ya he gritado AYUDA y lo mejor, me han escuchado.